Ejemplo 1:

En un  taller para diseñar un servicio con una temática cerrada, nos lanzamos rápidamente a un brainstorming para explorar que llevábamos dentro cada integrante del grupo en base a ese al tema delimitado que nos habían dado.

Este ejemplo se hizo en una sesión de http://planet.globalservicejam.org/

Conclusión
Utilizar la herramienta al inicio nos ayudó a arrancar el proyecto, ya que tras observar las ideas que se aportaron, pudimos separarlas en grupos y a organizarlas en clusters de ideas para ir poco a poco buscando el reto y la solución óptima.

 

Ejemplo 2

En este segundo ejemplo, la dinámica del taller fue diferente. Primero se procedió entender a quién nos dirigíamos, intentar tener un conocimiento más profundo sobre quién era (Mapa de Empatía, Persona, Customer Journey) y ver en qué le podíamos ayudar.

Los retos planteados pivotaban entorno a cómo ayudar a los profesores/alumnos en el ámbito de la educación. Una vez identificados los dolores, generamos retos y en ese momento comenzó el brainstorming. Pero en este caso muy focalizado a un usuario y a resolver su problemática.

Conclusión
Al cerrar el foco con un reto y un usuario, es más difícil que surjan muchas ideas, pero en cambio, las que aparecen son mejores y útiles.

Este ejemplo se  hizo en un taller con profesores en la obra social de  Ibercaja.